Experiencia Institucional

Análisis del diagnóstico de sospecha de hipoxia fetal en pacientes con indicación de cesárea por esta causa en el Centro Hospitalario Pereira Rossell

V. Bentancor1, C. Bertoche1, R. Pison2, N. Martino3, C. Sosa4

Maternidad. Centro Hospitalario Pereira Rossell
Montevideo, Uruguay

1. Residente de Ginecología 3er año, Clínica Ginecotocológica C, Facultad de Medicina, Universidad de la República
2. Asistente Clínica Ginecotocológica C, Facultad de Medicina, Universidad de la República
3. Profesor Adjunto Clínica Ginecotocológica C, Facultad de Medicina, Universidad de la República
4. Profesor Agregado Clínica Ginecotocológica C, Facultad de Medicina, Universidad de la República

Maternidad. Centro Hospitalario Pereira Rossell, Montevideo, Uruguay.
Correspondencia: vale_bent@hotmail.com

Recibido: 25/6/18. Aceptado: 16/7/18

Resumen

Introducción: Actualmente la monitorización de la frecuencia cardíaca fetal (FCF) es uno de los procedimientos más usados en obstetricia. A pesar de su uso generalizado, existe controversia en cuanto a la eficacia, variabilidad inter e intra observador, sistemas de interpretación y algoritmo de manejo. Además existe evidencia que el uso de monitoreo fetal aumenta el índice de cesáreas y partos instrumentales.

Objetivo: Evaluar el método diagnóstico y clasificar los patrones de monitorización fetal según las 3 categorías de la ACOG, en aquellas pacientes en las que se realizó cesárea con diagnóstico de sospecha de hipoxia fetal (SHF). Valorar resultados neonatales y fetales en estas pacientes.

Material y métodos: Estudio observacional retrospectivo: se analizaron los registros de monitorización de la FCF durante el trabajo de parto, gasometrías de cordón al nacer y APGAR del recién nacido de 171 pacientes en las que se realizó cesárea con el diagnóstico de sospecha de hipoxia fetal, de julio a diciembre 2017.

Resultados: Del total de las cesáreas, el 19% fue por sospecha de hipoxia fetal. Para realizar dicho diagnóstico se utilizó la monitorización de la FCF en el 98,8% de los casos y las características del líquido amniótico en el 1,2%. Del análisis de los registros de la FCF encontramos que la mayor parte de los casos (72,5%) fueron categoría II; en un 5,3% categoría I y un 8,8% categoría III. En cuanto a los resultados feto neonatales; el 90% fue vigoroso al minuto; el 59% presentó una gasometría normal y únicamente el 3,5% presentó acidosis severa. Dentro de la categoría II de la ACOG, el 70% tuvo una gasometría de cordón  normal y el 93,5% fue vigoroso al minuto no habiendo depresiones severas. Dentro de la categoría III el 66% tuvo APGAR normal al minuto, 26% depresión moderada y 6% depresión severa; presentando 60% de los casos acidosis. Comparando la categoría III con las categorías I y II (alta probabilidad de hipoxia fetal vs. baja probabilidad de hipoxia fetal) se encontró una sensibilidad de 24,3% (IC 95% 11,8 – 41,2%) y una especificidad 94% (IC 95% 87,4 – 97,8%). El valor predictivo positivo fue del 60% (IC 95%  32,2 – 83,7%), siendo el valor predictivo negativo del 77% (IC 95% 68,6 - 84,2%). La razón de verosimilitud (likelihood ratio - LR) positivo fue de 4,05 (IC95%  1,5 a 10,6); mientras que la razón de verosimilitud negativa fue de 0,8 (IC 95% 0,6 a 0,9).

Conclusiones: La mayoría de los patrones  de FCF para realizar diagnóstico de SHF fueron categoría II. Dentro de estas pacientes el 99,2% fueron vigorosos. Por lo tanto, para un mejor diagnóstico de la acidosis fetal se podría considerar nueva tecnología disponible, como el muestreo de sangre del cuero cabelludo fetal o el análisis ST del ECG fetal (STAN).

Palabras clave: sospecha de hipoxia fetal, monitorización de la frecuencia cardíaca fetal, APGAR, acidosis de cordón, cesárea, gasometría de cordón. 

Abstract

Introduction: Nowadays, intrapartum fetal heart rate monitoring is one of the intervention most used in obstetrics. Despite its widespread use, there is controversy regarding efficacy, inter and intra observer variability, interpretation systems and management. There is also evidence, that the use of fetal monitoring increases the rate of cesarean sections and instrumental deliveries.

Objectives. To evaluate the diagnostic methods and to classify fetal monitoring patterns according to the three categories of the ACOG, in those patients in whom a cesarean section was performed,  with a diagnosis of suspected fetal hypoxia. To assess neonatal and fetal outcomes in these patients.

Methods and Material. Retrospective observational study in which the record of FHR monitoring during labor, cord blood gasometry at birth and APGAR of the newborn were analyzed. A total of 171 pregnant women in whom a cesarean section was performed with the suspected diagnosis of fetal hypoxia were included for the period July-December 2017.

Results. Of the total of caesarean sections for the study period of time, 19% was due to suspicion of fetal hypoxia. To achieve this diagnosis, FHR monitoring was used in 98.8% of the cases and the characteristics of amniotic fluid in 1.2%. From the analysis of the FHR records, we found that most of the cases (72.5%) were category II; 5.3% category I and 8.8% category III. In terms of fetal neonatal outcomes:  90% were vigorous at the first minute; 59% had normal gasometry and only 3.5% had severe acidosis. Within category II of ACOG, 70% had normal umbilical cord blood gasometry and 93.5% were vigorous at the first  minute, with no severe depressions. Within category III, 66% had normal APGAR at the first minute, 26% moderate depression and 6% severe depression; with a total of 60% of acidosis.  Comparing category III with categories I and II (high probability of fetal hypoxia vs low probability of fetal hypoxia) a sensitivity of 24.3% (95% CI 11.8-41.2%) and 94% specificity was found(95% CI 87.4 - 97.8%). The positive predictive value was 60% (95% CI 32.2 - 83.7%), with a negative predictive value of 77% (95% CI 68.6 - 84.2%).The likelihood ratio (LR) positive was 4.05 (95% CI 1.5 to 10.6); while the negative likelihood ratio was 0.8 (95% CI 0.6 to 0.9).

Conclusions. The majority of FHR patterns for diagnosing SFH were category II. Among these patients, 99.2% were vigorous. Based on our findings, for the improvement of the diagnosis of fetal acidosis new available technology, such us fetal scalp blood sampling or fetal ECG ST analysis (STAN) should be considered. 

Key words: suspicion of fetal hypoxia, fetal heart rate monitoring, APGAR, umbilical cord acidosis, caesarean section, cord blood gasometry.